Av. Luis Thayer Ojeda 0130 of 1103 (Metro Tobalaba)

Horarios de Atención: Lunes a Viernes- 15:00 a 18:00  
| (2) 3276 3088 / +56 9 6568 3617

Cáncer renal

Aclara inicialmente el doctor Antonio Bouzó López, para lectores no especializados en temas médicos, que son términos sinónimos cáncer de riñón (o renal), hipernefroma y adenocarcinoma de las células renales, y señala que, comparados con otras localizaciones, estos tumores son de baja incidencia.

Sin embargo, refiere que en la última década se ha visto un aumento del número de casos tanto en Cuba como en el resto del mundo. “El hipernefroma representa entre el 80 y el 90 % de los tumores renales y es el tipo más común de cáncer renal en el adulto”, dice nuestro entrevistado, especialista en Uroncología del Instituto de Oncología y Radiobiología del Ministerio de Salud Pública, radicado en La Habana.

—¿Cuál es su comportamiento por edades y sexo?

—Alrededor de 28 mil 800 casos nuevos de carcinoma renal son diagnosticados anualmente en los EE.UU. y son causa de más de 11 mil 300 muertes al año. Aparece entre los 50 y 70 años, como promedio a los 65, y son los hombres más afectados que las mujeres en una relación de dos por una.

—¿Por sus características y desarrollo es posible un diagnóstico precoz?

—Muchas veces se comporta con un crecimiento lento y escasos síntomas, lo que trae consigo un diagnóstico en fases avanzadas. El uso extendido de la ultrasonografía viene favoreciendo el diagnóstico incidental de estos tumores, al tener la posibilidad de explorar a pacientes por causas diversas ajenas a síntomas relacionados con esta enfermedad, como, por ejemplo, cuando realizamos el estudio del aparato genital femenino, la vesícula biliar, seguimiento de embarazos.

—¿Conoce la ciencia las causas que lo originan?

—Como en todos los cánceres te diría que las causas no son del todo precisas. Se relacionan con un número importante de factores ambientales implicados en su origen, incluyendo el tabaco, la obesidad, la exposición al cadmio, al asbesto y productos petroquímicos. Se asocia asimismo al uso prolongado de antinflamatorios no esteroideos. También intervienen factores genéticos y hereditarios, y se pueden manifestar de forma esporádica (no hereditaria).

—¿Qué síntomas y signos podrían dar la voz de alerta de que algo no marcha bien en nuestros riñones? ¿Las manifestaciones son similares en ambos sexos?

—Como te expresé el cáncer renal puede mantenerse asintomático por largos periodos. Entre los síntomas más representativos mencionaría la presencia de una masa abdominal palpable, sangramiento por la orina que, paradójicamente, es poco usual, dolor lumbar, anemia, decaimiento, fiebre de causa inexplicable, pérdida de pe-so. Como se observa, son expresiones inespecíficas que se comportan de manera idéntica en ambos sexos.

—¿El diagnóstico es fundamentalmente clínico o requiere de otros exámenes?

—Es indispensable el uso de estudios imagenológicos para lograr el diagnóstico. Los más usados son el ultrasonido y la tomografía con contraste endovenoso, los que pueden por sí mismos hacer el diagnóstico de la lesión renal y de una posible extensión metastásica. La biopsia se reserva solo para los casos donde existan dudas de si nos encontramos en presencia de una tumoración maligna o benigna y se hace dirigida por ultrasonografía.

—¿Y en cuanto a las opciones terapéuticas?

—La regla de oro es el tratamiento quirúrgico, independientemente de la etapa clínica, siempre que técnicamente sea abordable el órgano y el estado del paciente lo permita. La cirugía puede ser convencional, endoscópica o robótica. Conservadora cuando la extirpación quirúrgica del riñón es parcial, en dependencia del tamaño y la localización del tumor. En estos casos se re-mueve solo la parte del órgano afectada dejando un margen de tejido sano. Otra opción en los tumores más avanzados es la nefrectomía (extirpación) total o radical. El tratamiento médico se limita al uso de la inmunoterapia, la que se reserva solo para los casos con metástasis o recidivas (reaparición de una enfermedad) que no sean abordadas de forma quirúrgica.

—¿Cuáles son sus posibilidades de curación?

—Estarán en dependencia de la etapa clínica en que se diagnostique la enfermedad.

—¿Algún criterio final?

—Quisiera subrayar que el cáncer renal es un tumor con síntomas inespecíficos, atendiendo a que no hay signos particulares de alerta para esta enfermedad, por lo que se conoce en los libros clásicos de medicina interna como “el tumor del internista” por su versatilidad. Si no se piensa en él, el diagnóstico será tardío. El advenimiento de la ultrasonografía ha revolucionado este diagnóstico por ser un estudio certero, económico, no invasivo, muy específico y de alta sensibilidad, lo que viene permitiendo que estos tumores se diagnostiquen cada vez más en fases iniciales. Estos tumores renales son objeto de constantes estudios, tanto en Cuba como en el resto del mundo, en la búsqueda de “dianas” terapéuticas más certeras para mejorar la sobrevida de estos pacientes.

Autor: 

Foto: Maylin Guerrero

Comparta o imprima esta página haciendo clíck abajo:
Share on Facebook
Facebook
Print this page
Print